lunes, 27 de octubre de 2014

superalimento: la maca

   Cuando nació mi hija Juana me diagnosticaron problemas a la tiroides… Durante el embarazo tuve hipotiroidismo y al parecer se quedó conmigo para siempre. Me recetaron un medicamento que regula su funcionamiento y, cómo muchas otras mujeres, tengo que tomarlo todas las mañanas en ayuno.
  Nunca me ha gustado esto de esclavizarse a algo de por vida, así es que comencé a investigar entre tanto superalimento que hay. ¿Cómo no iba a haber algo natural que me ayudara con la tiroides?
  Y encontré la maca en polvo, un tubérculo que se cultiva en las zonas altas de Perú y Bolivia, que tiene muchas propiedades curativas y que además tiene poderes afrodisíacos.

  Las tribus de la zona la consumían en sus rituales de fertilidad, incluso hoy en día hay mujeres que la consumen cuando quieren quedarse embarazadas. Es que la maca ayuda en el funcionamiento de las glándulas y en la producción de hormonas, por lo que coopera con la fertilidad, el sistema digestivo, el crecimiento, la regularización de la menstruación, los malestares propios de ésta y de la menopausia.
  La glándula tiroides también es estimulada, es por esto que es recomendada para los que tenemos hipotiroidismo.
  Además, es un buen adaptógeno, ayudándonos a enfrentar cambios y situaciones de estrés, calma el dolor, ayuda a desintoxicar el cuerpo, tiene siete de los ocho aminoácidos esenciales, fitoesteroles (elevan nuestras defensas), yodo, potasio, magnesio, fósforo, azufre, selenio, estaño, vitaminas del grupo B, la C y la E, y dicen que rejuvenece, por lo que la han llamado “la raíz de la juventud”.

  Luego de ser cosechado, el tubérculo se seca al sol, conservando sus propiedades durante cuatro años. En Chile comúnmente la encontramos en polvo, yo siempre la compro en La Vega.
  Además, la consumo todos los días: una cucharada (tamaño té) en polvo. Tiene un sabor dulce, así es que generalmente se la agrego a mis platos de avena (orgánica y cruda) con frutas y leche de almendras. Sino, también la pueden mezclar sólo con frutas o con algún jugo natural.
  También, pueden usarla para ponerla en la receta de bolitas dulces que publiqué hace algún tiempo.
  Me parece que tiene tantas propiedades y tantos beneficios que todos debiéramos consumirla!!

martes, 21 de octubre de 2014

darse la vuelta larga

  Hay algunos que siempre andan tomando atajos y haciéndose la vida fácil… Habemos otros que, por el contrario, siempre nos damos la vuelta larga para vivir la vida y para conseguir lo que queremos.
  Son dos formas diferentes de hacer las cosas o de tomarse la existencia, ambas súper válidas y respetables.
  Desde chica, siento que todo lo pienso dos veces, que emprendo desafíos que me van a costar, que tomo el camino cuesta arriba para disfrutarlo y después lograr lo que me he propuesto. Soy así. La vida, mi entorno, mis decisiones me han hecho así.
  Hace quince años decidí estudiar artes visuales. En ese momento no pensé que eso iba a significar pensar y repensar las cosas, subir cuestas y caminar largo para lograr encontrarle sentido a mi carrera y mis trabajos. Pero así fue. Mi investigación siempre giro entorno del paso del tiempo, del gastar tiempo en hacer cosas que para los demás parecían insignificantes y del perder el tiempo en pequeños actos y detalles mínimos. Me moví entre términos  como continuidad, duración, trabajar por el gusto de trabajar, tiempo circular y tiempos femeninos. No me arrepiento de haberme dado esa tremenda vuelta, para valorar, desde ahí, cada acto en sí mismo, más allá de los resultados. Para disfrutar de cada pequeño detalle.
  Hace ocho años que todas las mañanas, excepto los domingos, me levanto a correr, aunque llueva o haga calor, aunque me haya acostado tarde o mis niños me hayan hecho pasar una mala noche… Y ningún día me arrepiento de haber salido, de haber despertado y sentido el cuerpo en el actuar, en el ejercitar.
  Hace cuatro años y medio soy mamá, con niños alérgicos… De nuevo decidí ponérmela difícil y tratarlos con medicina biológica alemana y homeopatía, no hay un día que no haya contado gotitas, partido pastillitas ni dejado de mirar el reloj para ver los horarios en que debo darles sus remedios… Tampoco me arrepiento, los veo mejor, los veo más sanos, los veo más fuertes. Siento que los he intoxicado menos y que sus alergias van mejorando. La perseverancia se premia.
  Junto con el nacimiento de mis hijos me empecé a cuestionar la alimentación, de a poco fui llegando a la alimentación viva. Recorrí un largo camino, ensayé y me equivoqué, me sentí mal, me volví a parar. Para algunos es demasiado rebuscado, para otros es privarse de muchas cosas, para mis es un tesoro más que he ganado en la vida.
  Los invito a cuestionarse cómo son, cómo hacen las cosas, porqué se comportan de esa manera, porqué toman decisiones, porqué sus vidas van con ciertos rumbos. Decidir si eso es lo que quieren o si la inercia los llevó a parar en ese punto.
  Y de pasada, ahora que llegó el buen clima, también los invito a comer más fruta, verdura y ensaladas crudas, vivas, llenas de energía. A dejarse sorprender por cada detalle de lo que comen. No es más difícil, no es más aburrido.
  Ayer preparé esta ensalada para unas invitadas a mi casa, desde ahí pueden hacer numerosas variaciones, se las dejo:

Ensalada de papas (4 personas)

-       6 papas medianas cocidas y frías
-       1 lechuga (de la que prefieran)
-       2 puñados de rúcula sin tallos
-       3 tomates pera
-       8 champiñones
-       2 paltas
-       ½ pimiento rojo
-       hojas de albahaca
-       1 cucharada de semillas de zapallo
-       1 cucharada de semillas de amapola
-       aceite de oliva (prensado en frío)
-       sal de mar

  Cortar las papas en cubos y repartirlas en 4 bowls. Luego cortar los tomates en rodajas, los champiñones en pedacitos, las paltas y el pimiento en cubitos. Agregar estos ingredientes equitativamente a los bowls. Picar la lechuga, la albahaca y la rúcula, y agregarla también.
  Aliñar con aceite de oliva, sal de mar, semillas de amapola y zapallo. Revolver y servir!
Exquisita y fácil!!!

sábado, 11 de octubre de 2014

mis alergias

   He estado informándome  mucho acerca de la alimentación consciente, de sus beneficios, los superalimentos, los distintos procesos del cuerpo relacionados con la comida y un montón de cosas relacionadas súper interesantes…

  Hoy precisamente, estaba leyendo acerca de que las alergias en general son síntoma de desajustes en el cuerpo. Y que, a medida que una persona se vuelve más saludable, éstas empiezan a desaparecer.
  Me hizo demasiado sentido, porque tiene que ver exactamente con lo que yo he experimentado. Y ahora que la primavera trae miles de alergias, quizás es un buen momento para empezar a volcarse a una alimentación más sana, más apegada a las reglas de la naturaleza, y ver cambios positivos para la salud.

  Estudié Arte y mientras estuve en la universidad, me dedique a investigar con un alergiólogo que era lo que me producía tanta alergia. Comúnmente, al salirme de la ducha me picaba todo el cuerpo, muchísimo, tanto así que me demoraba horas en vestirme porque me instalaba a rascarme.
  El doctor me hizo evitar ciertas cosas, como tintas de grabado o pigmentos usados en la Escuela de Arte, luego ciertos alimentos, o hacer cambios de temperatura en la ducha y nada daba resultados.
  Me aburrí de tanto experimento, seguí tomando antialérgico dos veces por día, y empecé a trotar. Han pasado 8 años desde entonces, entremedio cambié mi alimentación, de a poco, paulatinamente, y hoy en día, con el cuerpo bastante desintoxicado, muy diferente a lo que era, nunca más he tomado antialérgico. Ni siquiera en primavera, época crítica.

  Escribí este post porque seguro hay muchos que, como yo, toman medicamentos por un largo período. Yo decidí que eso no iba conmigo y que el cambio lo iba a producir yo desde adentro, haciendo ejercicio y comiendo lo que fuera necesario para no tener que tomar remedios.
  Si uno se alimenta bien y lleva una vida saludable, las visitas al doctor se hacen cada vez menos frecuentes.
  Otro motivo más para cambiar de a poco!

martes, 7 de octubre de 2014

fruta de la semana: el coco

 
  Entre mis frutas favoritas se encuentra el coco, me gusta en todas sus versiones: la fruta misma, su agua, las cremas con olor a coco,… Como en Chile a veces se hace difícil encontrarlo, yo recuro siempre al coco rallado (lo compro en la Tostaduría Talca o en www.lovinglife.cl) o en escamas (en Planta Maestra).
 
  Se dice que es una fruta tan nutritiva que tiene algunas sustancia que sólo encontramos también en la leche materna, y es alta en hierro, cobre, zinc, ácido fólico (atención embarazadas), magnesio y fósforo.
  Además tiene mucho potasio, que nos ayuda a eliminar las toxinas de manera natural.
  Es alto en vitaminas E, del grupo B y A. Esta última es muy importante para la piel y para la etapa de crecimiento de los niños, ya que fortalece las uñas, los huesos y los dientes.
  También es remineralizante, alto en fibra, combate la anemia y aumenta las plaquetas, entre otros beneficios.

  Ya sabemos entonces que es importante incorporarlo en nuestra dieta y la de nuestras familias.
  Una buena forma es espolvorearle coco rallado a la fruta picada para los niños, añadirlo a nuestros desayunos con avena, a la leche de almendras o a los jugos de frutas.
  También hay otras alternativas un poco más elaboradas, pero súper fáciles, como la receta que les dejo a continuación.

Helado crudivegano (para 2 porciones)

-       4 plátanos maduros, cortados en rodajas y congelados por 5 horas
-       1 taza de frutillas maduras (u otros berries)
-       ¼ taza de coco rallado
-       coco en escamas para decorar

  Poner en la procesadora los plátanos previamente congelados (conviene sacarlos unos 5 minutos antes), las frutillas cortadas en pedazos más chicos y el coco rallado. Mezclar todo, sin añadir agua, hasta dar con la textura de helado.
  Servir en posillos y decorar con coco en escamas. Fácil y rico!

A probar entonces nuevas recetas con coco rallado!!

viernes, 3 de octubre de 2014

alimentación de primavera



  Acabamos de entrar en la primavera y según la ciencia de la Ayurveda, sistema de medicina desarrollado hace más de 5.000 años, es recomendable preferir ciertos alimentos por sobre otros, para mantener nuestro cuerpo en equilibrio durante esta estación del año.
  La Ayurveda o “ciencia del diario vivir” establece ciertas pautas para las diferentes estaciones del año, así como también las tienen para los diferentes tipos de persona y para las diferentes horas del día.

  La primavera nos invita a comer más frutas, verduras crudas, ensalada, frutos secos y semillas (previamente “activados” en agua limpia, para que nos beneficiemos con mayor cantidad de nutrientes).
  Es el momento también para consumir brotes y alejarse de los granos y las comidas más calóricas que en invierno se hacen más necesarias.

  También, es el momento preciso para realizar ayunos y sacarse los excesos y acumulaciones que acarreamos después del invierno. Nos invita a entrar más “livianos” en esta estación.

  Yo he realizado ayunos de jugos. Tres días tomando sólo jugos de fruta y verdura, ya sea hechos con el extractor o con la juguera, dependiendo del hambre y de lo que el cuerpo pida en el momento.
  Para mí, son más llenadores los jugos que tienden más hacia las frutas dulces como el plátano, y que se hacen en la juguera, ya que nos tomamos toda la pulpa de la fruta.
  Mientras que me parecen muy buenos para cuando uno tiene sed los jugos hechos con el extractor, que son más líquidos.
  La primera vez que lo hice pensé que sería imposible el ayuno, pero no se me hizo tan difícil, aunque si me dieron ganas de “masticar” comida, de tener un alimento sólido en la boca. Eso es lo que más necesito en las últimas horas del tercer día de líquidos.
  Los beneficios que yo he visto hasta ahora son varios. Primero, sentí que mi sistema digestivo volvía a funcionar más rápido y que mi cuerpo estaba más liviano y menos hinchado. La intención no es bajar de peso, sino limpiar y desintoxicar al cuerpo, que día tras día está absorbiendo comida sólida, toxinas, contaminación del ambiente,…
  Segundo, mi piel, mis uñas y mi pelo vieron realzados su color, brillo, textura y fuerza.
  Tercero, la mañana después de terminar el ayuno amanecí enérgica y con la mente más despierta.
  Lo recomiendo de todas maneras, pero quizás quieran probar con hacerlo un solo día, para partir… Después se pueden atrever con más. Es importante que aprovechen esos días para descansar, para sentir como se limpia el cuerpo, darle su tiempo y su espacio.

  Les dejo aquí la receta de un jugo muy rico, hecho con juguera para ver si se tientan a empezar y probar!!

Ginger fresh

-     1 dado de jengibre pelado
-     1 manzana roja
-     ½ taza de frambuesas (pueden probar con otros berries)
-     un puñado de hojas de menta
-     ¼ de pepino, pelado

Mezclar todo en la juguera con un poco de agua, hasta dar con la textura de batido, servir y disfrutar!!

  La información sobre la Ayurveda la he leído en el libro “Alimentación Consciente” del Doctor Gabriel Cousens, se los recomiendo, aunque es bien largo e intenso.

lunes, 29 de septiembre de 2014

almendras y la preparación de su leche

 
  Comúnmente en mi refrigerador tengo leche de almendras hecha por mí. Al principio me parecía más trabajoso hacerla, pero una vez que se transformó en parte de mi rutina, se ha hecho fácil y rico. El proceso me hace detener el tiempo por un rato y poner todo el cariño en lo que estoy haciendo, dejándome llevar por el quehacer manual.

  Empecé a tomar esta leche cuando me descubrieron una intolerancia severa a la lactosa. Según el gastroenterólogo que me vio, con sólo oler la mantequilla me hinchaba y me dolía la guata. Me recetó varios remedios de por vida y me rehusé a hacerle caso. Tenía 28 años y no me parecía nada sano estar tomándolos para siempre.
  Así, empecé una búsqueda hacia otro tipo de alimentación acorde a mi cuerpo. Esto, sumado a las alergias de mis niños, me llevó al camino de la alimentación consciente.     Dejé los lácteos, con algunas recaídas, como conté anteriormente, y me encanté con la leche de almendras y su proceso.

   Las almendras son fuente de grasas saludables, vitamina E, ayudan a controlar el colesterol, protegen el corazón  y fortalecen los huesos, entre otros beneficios.
  Podemos comerlas solas, en ensaladas o usarlas para preparar leche.
  La leche se puede tomar sola, endulzada (ojalá con jarabe de agave, miel, estevia o jarabe de yacón), saborizada (con canela, vainilla, frutas o cacao crudo en polvo), o bien se puede usar para preparar desayunos con avena y frutas, que es como siempre la consumo yo.

  Aquí les dejo la receta, que también sirve para hacer leche con semillas de sésamo, semillas de zapallo, semillas de maravilla, castañas de cajú, nueces o avellanas. Lo más importante es que escojan estos frutos secos naturales, sin tostar, para la preparación.


-     1 taza de almendras naturales activadas (se dejan remojando desde la noche antes en agua “limpia”)
-     ¾ litro de agua (se puede poner más o menos agua, dependiendo la densidad que prefieran)
-     saborizantes naturales como: canela, vainilla, miel, clavo de olor, anís, cardamomo, jarabe de agave, jarabe de yacón.

  Poner en la juguera  el agua con las almendras y las especies escogidas, luego licuar.
  Después, filtrar la mezcla con una bolsita de malla (la pueden hacer, comprar en www.lovinglife.cl o en Planta Maestra). Poner todo el líquido en la bolsa y cerrar, con un recipiente debajo, donde irá cayendo la leche que estrujemos de la bolsita. No dejen de estrujar hasta la última gota de leche, es ahí donde están los nutrientes más concentrados.
  La pasta que queda dentro de la malla se puede usar para untar, para algún postre, para mezclar con la avena, aliñar para algún aperitivo o espolvorear en la ensalada.

  Para la leche de avena hay que remojar desde la noche anterior 2 tazas en vez de 1, y luego seguir el mismo procedimiento.
  Las leches pueden durar dos a tres días en el refrigerador, idealmente en frascos de vidrios tapados. Y la pasta de almendras que queda, dura más días aún en el refrigerador.

  Ahora que ya tienen la receta, compren sus almendras, pónganlas a remojar y preparen su leche!!
  Se las recomiendo, pruébenla!! 

jueves, 25 de septiembre de 2014

alimentando y educando niños

 
  Intentar que los niños se alimenten de manera más saludable en estos tiempos puede resultar muy difícil. La publicidad, los eventos sociales, las colaciones de otros niños y los hábitos alimenticios de sus cercanos tienen una influencia muy grande en ellos.
  Pero no es imposible. Yo creo que primero que nada hay que asumir que son niños, que viven insertos en una sociedad, inculcarles los buenos hábitos en la casa, pero dejar que se desordenen en cumpleaños y eventos especiales.
  Tratar de que no se sientan “bichos raros” me parecen fundamental, para que después quieran seguir la dieta creada en la casa, y la mantengan para la vida.
  Por ejemplo, Pedro sabe que puede tomar coca-cola sólo en los cumpleaños, porque en su casa no hay y porque no es saludable. Comúnmente toma agua filtrada, y le encanta!

  Hay que partir de a poco… Aquí van algunos consejos que yo he ido poniendo en práctica con mis niños:

-       Como dije antes, mis niños están acostumbrados a tomar agua, tratando de que sea siempre filtrada o purificada. No compro jugos envasados y ni bebidas, tan comunes en las colaciones.
-       La Juana, que es más chica, se toma feliz el jugo verde en la mañana. Pedro que ya está más grande no quiere ni siquiera probarlo. Pero lo he conquistado con los jugos de frutas rojas, así es que aprovecho de ponerles chía, spirulina o algunas hojas verdes, que pasen de manera imperceptible.
-       Su almuerzo y comida está compuesto de una proteína animal, un carbohidrato y algo de verduras. Aunque me cuesta con las verduras. La palta ha sido “el caballito de batalla”, les encanta.
-       Comen arroz integral o basmati, ya que son menos procesados que el arroz blanco tradicional.
-       Le agrego a sus comidas sésamo crudo, que les aporta calcio. Al tostarse, el sésamo pierde muchas de sus propiedades.
-       En sus postres he incorporado el coco rallado, los mulberries, cranberries y pasas.
-       Cuando a Pedro le toca llevar de colación frutos secos, siempre los dejo activando la noche antes (remojando en agua “limpia”), luego los enjuago, cuelo y dejo estilar. Así, están recibiendo todos los beneficios que nos aportan estos alimentos, pero de manera multiplicada.
-       Nunca les cocino con sal. Si se usa aceite para cocinar sus comidas, recurro al aceite de coco, y el aceite de oliva se le agrega crudo a las ensaladas o platos que lo necesiten.
-       No compro crema, salsas ni platos preparados. Todo se cocina en la casa.
-       Por último, ahora que empieza el buen tiempo hay que aprovechar de hacerles helado de frutas en la casa, mezclando diferentes tipos de frutas y poniéndolos a congelar en esos moldes para hacer helados en palito (los he visto en el lider, jumbo y homecenter)

  Eso es lo principal en mi casa, claro que a veces compro galletas dulces y cereales, porque a mis niños les gustan, pero saben que no es algo de todos los días.
  Pedro, que ya tiene más de 4 años tiene claro que hay alimentos que son saludables y otros que no, y que debe comer más de los primeros… Aunque no siempre resulta todo con los niños, es algo de ensayo y error, ya que son cambiantes y tienen distintas etapas en su crecimiento.
  Creo que con ellos hay que ser más flexible y adaptar los alimentos y preparaciones a sus diferentes procesos. Y sobre todo tener mucha paciencia!!