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viernes, 3 de octubre de 2014

alimentación de primavera



  Acabamos de entrar en la primavera y según la ciencia de la Ayurveda, sistema de medicina desarrollado hace más de 5.000 años, es recomendable preferir ciertos alimentos por sobre otros, para mantener nuestro cuerpo en equilibrio durante esta estación del año.
  La Ayurveda o “ciencia del diario vivir” establece ciertas pautas para las diferentes estaciones del año, así como también las tienen para los diferentes tipos de persona y para las diferentes horas del día.

  La primavera nos invita a comer más frutas, verduras crudas, ensalada, frutos secos y semillas (previamente “activados” en agua limpia, para que nos beneficiemos con mayor cantidad de nutrientes).
  Es el momento también para consumir brotes y alejarse de los granos y las comidas más calóricas que en invierno se hacen más necesarias.

  También, es el momento preciso para realizar ayunos y sacarse los excesos y acumulaciones que acarreamos después del invierno. Nos invita a entrar más “livianos” en esta estación.

  Yo he realizado ayunos de jugos. Tres días tomando sólo jugos de fruta y verdura, ya sea hechos con el extractor o con la juguera, dependiendo del hambre y de lo que el cuerpo pida en el momento.
  Para mí, son más llenadores los jugos que tienden más hacia las frutas dulces como el plátano, y que se hacen en la juguera, ya que nos tomamos toda la pulpa de la fruta.
  Mientras que me parecen muy buenos para cuando uno tiene sed los jugos hechos con el extractor, que son más líquidos.
  La primera vez que lo hice pensé que sería imposible el ayuno, pero no se me hizo tan difícil, aunque si me dieron ganas de “masticar” comida, de tener un alimento sólido en la boca. Eso es lo que más necesito en las últimas horas del tercer día de líquidos.
  Los beneficios que yo he visto hasta ahora son varios. Primero, sentí que mi sistema digestivo volvía a funcionar más rápido y que mi cuerpo estaba más liviano y menos hinchado. La intención no es bajar de peso, sino limpiar y desintoxicar al cuerpo, que día tras día está absorbiendo comida sólida, toxinas, contaminación del ambiente,…
  Segundo, mi piel, mis uñas y mi pelo vieron realzados su color, brillo, textura y fuerza.
  Tercero, la mañana después de terminar el ayuno amanecí enérgica y con la mente más despierta.
  Lo recomiendo de todas maneras, pero quizás quieran probar con hacerlo un solo día, para partir… Después se pueden atrever con más. Es importante que aprovechen esos días para descansar, para sentir como se limpia el cuerpo, darle su tiempo y su espacio.

  Les dejo aquí la receta de un jugo muy rico, hecho con juguera para ver si se tientan a empezar y probar!!

Ginger fresh

-     1 dado de jengibre pelado
-     1 manzana roja
-     ½ taza de frambuesas (pueden probar con otros berries)
-     un puñado de hojas de menta
-     ¼ de pepino, pelado

Mezclar todo en la juguera con un poco de agua, hasta dar con la textura de batido, servir y disfrutar!!

  La información sobre la Ayurveda la he leído en el libro “Alimentación Consciente” del Doctor Gabriel Cousens, se los recomiendo, aunque es bien largo e intenso.

jueves, 25 de septiembre de 2014

alimentando y educando niños

 
  Intentar que los niños se alimenten de manera más saludable en estos tiempos puede resultar muy difícil. La publicidad, los eventos sociales, las colaciones de otros niños y los hábitos alimenticios de sus cercanos tienen una influencia muy grande en ellos.
  Pero no es imposible. Yo creo que primero que nada hay que asumir que son niños, que viven insertos en una sociedad, inculcarles los buenos hábitos en la casa, pero dejar que se desordenen en cumpleaños y eventos especiales.
  Tratar de que no se sientan “bichos raros” me parecen fundamental, para que después quieran seguir la dieta creada en la casa, y la mantengan para la vida.
  Por ejemplo, Pedro sabe que puede tomar coca-cola sólo en los cumpleaños, porque en su casa no hay y porque no es saludable. Comúnmente toma agua filtrada, y le encanta!

  Hay que partir de a poco… Aquí van algunos consejos que yo he ido poniendo en práctica con mis niños:

-       Como dije antes, mis niños están acostumbrados a tomar agua, tratando de que sea siempre filtrada o purificada. No compro jugos envasados y ni bebidas, tan comunes en las colaciones.
-       La Juana, que es más chica, se toma feliz el jugo verde en la mañana. Pedro que ya está más grande no quiere ni siquiera probarlo. Pero lo he conquistado con los jugos de frutas rojas, así es que aprovecho de ponerles chía, spirulina o algunas hojas verdes, que pasen de manera imperceptible.
-       Su almuerzo y comida está compuesto de una proteína animal, un carbohidrato y algo de verduras. Aunque me cuesta con las verduras. La palta ha sido “el caballito de batalla”, les encanta.
-       Comen arroz integral o basmati, ya que son menos procesados que el arroz blanco tradicional.
-       Le agrego a sus comidas sésamo crudo, que les aporta calcio. Al tostarse, el sésamo pierde muchas de sus propiedades.
-       En sus postres he incorporado el coco rallado, los mulberries, cranberries y pasas.
-       Cuando a Pedro le toca llevar de colación frutos secos, siempre los dejo activando la noche antes (remojando en agua “limpia”), luego los enjuago, cuelo y dejo estilar. Así, están recibiendo todos los beneficios que nos aportan estos alimentos, pero de manera multiplicada.
-       Nunca les cocino con sal. Si se usa aceite para cocinar sus comidas, recurro al aceite de coco, y el aceite de oliva se le agrega crudo a las ensaladas o platos que lo necesiten.
-       No compro crema, salsas ni platos preparados. Todo se cocina en la casa.
-       Por último, ahora que empieza el buen tiempo hay que aprovechar de hacerles helado de frutas en la casa, mezclando diferentes tipos de frutas y poniéndolos a congelar en esos moldes para hacer helados en palito (los he visto en el lider, jumbo y homecenter)

  Eso es lo principal en mi casa, claro que a veces compro galletas dulces y cereales, porque a mis niños les gustan, pero saben que no es algo de todos los días.
  Pedro, que ya tiene más de 4 años tiene claro que hay alimentos que son saludables y otros que no, y que debe comer más de los primeros… Aunque no siempre resulta todo con los niños, es algo de ensayo y error, ya que son cambiantes y tienen distintas etapas en su crecimiento.
  Creo que con ellos hay que ser más flexible y adaptar los alimentos y preparaciones a sus diferentes procesos. Y sobre todo tener mucha paciencia!!

martes, 9 de septiembre de 2014

pequeños cambios



  Decidirse a hacer un cambio drástico en la vida siempre cuesta, aunque estemos absolutamente convencidos de que es un bien para nosotros y/o para los demás.
Por eso, yo creo que es mejor ir proponiéndose pequeñas metas.

  Hace unos 6 años dejé las carnes rojas y todo lo que derivara de éstas, lo hice por mi bien, tengo el colesterol alto por herencia familiar y es un deber cuidarme.
  Un par de años después fueron los lácteos, con numerosas recaídas (sobre todo de la índole chocolate-manjar) y hace más de seis meses eliminé las otras carnes y empecé a privilegiar los alimentos crudos por sobre los cocidos (frutas, verduras, semillas, frutos secos y germinados).
  Siempre hay que estar abierto a hacer pequeñas excepciones y no ser tan estrictos en estos procesos.

  No me parece que haya que estresarse con los cambios alimenticios, si son para bien, y de a poco vamos viendo como nuestro cuerpo responde favorablemente, podemos partir por pequeños detalles… Los invito a elegir alguno (o varios), y proponérselo como meta durante un mes o dos meses, y luego de a poco ir agregando otros.

-     Hacer ejercicio. Una caminata de treinta minutos diarios nos ayudará para comenzar el día con otra disposición, con el cuerpo más liviano y la mente más despejada. Es el momento para estar en silencio, poner en orden nuestras ideas y tomarnos un tiempo para respirar conscientemente.
-     Tomar mucha agua purificada, para hidratar y desintoxicar constantemente nuestro cuerpo. Evitar las bebidas y jugos envasados, llenos de colorantes, endulzantes y saborizantes, que sólo vienen a interrumpir el normal funcionamiento de nuestro cuerpo.
-     Cambiar el azúcar por endulzantes de origen natural, como el jarabe de agave, jarabe de yacón o la miel. Yo, en general, no endulzo las agüitas calientes ni los jugos, pero en las preparaciones crudiveganas dulces prefiero el jarabe de agave o yacón, ya que el sabor de la miel es muy protagonista.
-     Tratar de optar por las verduras y frutas en su estado más natural, maduras, ojalá de temporada y sin cocer. Es decir, tal y como la naturaleza nos entrega los alimentos.
-     Empezar el día con una vaso de agua limpia y tibia, con el jugo de medio limón recién exprimido. Esto nos ayudará a limpiar el organismo y dejarlo a punto para comenzar de la mejor manera.
-     El último cambio que les dejo por hoy es el de optar por un jugo de frutas y verduras en la mañana, en vez de su desayuno habitual. Yo sé que para muchos es muy difícil, pero van a notar las diferencias. Van a sentir el cuerpo más enérgico, con más vitalidad, su digestión va a mejorar enormemente, el pelo, la piel y las uñas se verán beneficiadas también. Y muchos cambios que ustedes irán descubriendo.

La invitación está hecha! A elegir los cambios y desafiarse a ustedes mismos!